Carta de Directora

Querid@s amig@s:                                                                                                                   

Al escribir unas palabras a propósito del 25 aniversario de la fundación  de  nuestra escuela, no sé si sabré reflejar todo lo que hicieron otros y lo que posteriormente hemos seguido haciendo los que hoy conmemoramos estos 25 años de labores.

En primer lugar quiero dar infinitas gracias a Dios que nos ha bendecido abundantemente, que nos ha llenado de sabiduría para guiar a sus hij@s, gracias por estar  a nuestro lado siempre y por su inmensa misericordia.

Desde la posición donde estoy, creo que me corresponde agradecer a tod@s, muchos han sido l@s educadores/as y personas en general que han hecho su aporte, a los que no están en el centro, así como a los que aún permanecen con nosotros, la entrega, dedicación y compromiso que han demostrado en estos 25 años. A todos ellos/as, cualquiera que haya sido su  responsabilidad, les debemos parte del éxito alcanzado. Nuestro merecido reconocimiento al resultado de los esfuerzos y  la calidad del trabajo de cada uno.

Y si nos referimos a los alumn@s,  sería imposible recordarles a  todos y todas, muchos  ya personas adultas, desempeñándose en diferentes roles en la sociedad. Deseamos que nuestro trabajo haya sido enriquecedor y que después de tantos años, puedan recordarnos por los aportes para el desarrollo de sus vidas.

Algunos exalumn@s han vuelto, nos han confiado sus tesoros, sus hijos e hijas,  deseamos nuevamente que el Centro llene sus expectativas, ahora como padres y madres.

Nuestra remembranza más sincera a las familias que confiaron en nosotros y fueron parte de los primeros años. Por la confianza que depositaron en el Colegio, pues esa confianza ha contribuido a que sigamos educando a las siguientes generaciones en un Centro cada vez más innovador y abierto a nuevas propuestas.

Personas e instituciones  han sido parte de nosotros a lo largo de estos veinticinco años: autoridades del ministerio, asesores, directores/as de centros educativos, casas editoras, suplidores, etc. también ellos tienen mucho que ver con lo que ahora somos.

Indudablemente, llegar a los veinticinco años es alcanzar la madurez, basada en la experiencia. Como escuela, también hemos llegado a una madurez que se tiene que reflejar en proyectos claros y comprometidos para ofrecer cada día una enseñanza de calidad. Es nuestro compromiso continuar con una escuela emprendedora, pro-activa con una propuesta curricular fundamentada en valores y de un crecimiento constante, dinámico e integral.

Que Dios les llene de grandes bendiciones.

Margot Delgado – Mayo 2013